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La lucha de X

Acta de la causa abierta contra doña ADNpolimerasa II

(Constituido en audiencia pública el Ilmo. Sr. Juez de lo Celular en la causa abierta contra doña ADNpolimerasa II, se abre la sesión de la vacuola 3 del Juzgado de lo Celular.)
- Levántese la acusada. Diga su nombre completo.
- ADNpolimerasa II, pero casi todo el mundo me conoce como Pol II.
- ¿A qué se dedica?
- Soy la encargada de las correcciones en el proceso de replicación del ADN.
- Podría explicarse un poco más. Comprenderá que como licenciados en derecho nuestros conocimientos en biología molecular son bastantes escasos.
- Lo entiendo Sr. Juez. Para crecer, renovar células muertas y reproducirse hay que hacer una copia de ADN que es la que contiene toda la información, para transmitirla después a las células hijas o a los gametos, según el caso. Mi función consiste en revisar y corregir los errores que cometa mi compañera la Pol I, que es la encargada de copiar toda esa ingente cantidad de nucleótidos, por lo que, aunque es muy buena en su trabajo, es normal que cometa algún fallo que yo me encargo de subsanar. No sé si he conseguido explicarme.
- Perfectamente Sra. Pol II. Veo que el suyo es un trabajo de una responsabilidad enorme.
- Así es Sr. Juez. El más mínimo fallo en una proteína puede suponer la inviabilidad de ésta, que seguramente dé lugar a una enfermedad genética e incluso la muerte.
- Sra. Pol II, ¿sabe usted de qué se le acusa?
- Sí.
- ¿Podría ofrecernos su versión de los hechos?
- Por aquel entonces yo formaba parte del equipo de replicación de Teletusa, una buena y decente mujer cretense, cuando oí las sandeces que le lanzaba el cretino de su marido Ligdo.
(Protestas de la acusación por insultos a su cliente que son aceptadas por el Sr. Juez)
- Haga usted el favor de abstenerse de ofender a nadie.
- Lo intentaré Sr. juez.
- Continúe usted ¿Qué le fue lo que Ligdo le dijo a su mujer?
- Le dijo que él deseaba tener un hijo y en caso de que viniese una niña sería mejor matarla. Mire Sr. Juez, hasta ese entonces, había asistido a innumerables desprecios, atropellos y vejaciones al cromosoma X, pero aquello me pareció tan hipócrita y miserable que me llené de rencor.
- Habla usted, del rencor al cromosoma Y, supongo.
- Así es, no me queda más remedio que admitir que a pesar de que sea un cromosoma tan poca cosa …
(Nueva protesta de la acusación y nuevo apremio del Sr. Juez para que la acusada modere su subjetividad)
- Admito, decía, que para que haya variabilidad genética sea necesario un cromosoma Y, pero me parece intolerable ese engreimiento absoluto, hasta el punto de querer eliminar todo lo que sea X.
- Entonces, ¿cómo reaccionó usted?
- Resultó que justo al día siguiente tuvo lugar la fecundación que tanto ansiaba Ligdo. Su dotación sexual fue XY. Le comenté mi enfado a mi compañera la Pol I. Ella me dijo que también estaba hasta el extremo carboxilo de la tiranía de los Y. Cuando llegó el turno de corregir una mutación que mi compañera había cometido en el gen de la 5-alfa-reductasa no me pude reprimir, y no hice la debida corrección.
- Perdón. ¿La 5-alfa qué?
- La 5-alfa-reductasa es otra enzima que convierte la testosterona en otra sustancia: la dihidrotestosterona (DHT), que es la que realmente actúa para que se desarrollen los genitales externos masculinos. Al fallar la 5-alfa-reductasa se desarrollan los genitales internos masculinos pero no los externos. Es decir, que a pesar de ser genéticamente masculino adquiere la apariencia de una niña. Esto es así hasta los doce o trece años. Al comienzo de la pubertad hay un fuerte aumento de la testosterona con lo que afloran por fin, el pene y los testículos, que es lo que le ocurrió felizmente a Ifis.
- ¿Se da cuenta que al actuar así, el castigo real fue a parar a Teletusa e Ifis en lugar de a Ligdo?
- Sí. Aún así, espero que haya servido para que el Ifis adulto nos valoré tal y como nos merecemos, y superé el pensamiento retrogrado de su padre.


(El Sr. Juez levanta la sesión y decreta el juicio visto para sentencia)


Sentencia del juicio contra doña ADNPolimerasa I y doña ADNPolimerasa II

Sr. Juez: Levántense las acusadas. En relación a la Norma Ancestral 5 del precámbrico, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Procedimiento de la Replicación - Artículos 11 y 12 DECLARO:

- A doña ADNPolimerasa I: culpable de prevaricación, aunque con atenuante de colaboración con la justicia. A partir de ahora, pasará a realizar las labores de doña ADNPolimerasa II.

- A Doña ADNPolimerasa II: culpable de prevaricación, por lo que la condeno a inhabilitación. La labor que realizaba doña ADNPolimerasa I pasará a manos de doña ADNPolimerasa III.
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