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Descubriendo la ciencia.

Un día normal en clase, Paloma estaba intentando prestar atención a la clase de física. Aunque era una niña aplicada, a las 8.00 de la mañana nadie se podía concentrar en la clase. El profesor explicaba la física del movimiento, cosa que a Paloma no le gustaba mucho porque lo que le interesaba era la química, todos los átomos y moléculas que hay alrededor nuestra y no se pueden ver, reacciones químicas que surgen de una manera determinada… Y también le gustaba el otro tipo de ciencias: matemáticas y biología. Continuando a la clase, Paloma estaba a punto de cerrar los ojos ya que no conseguía estar atenta. Aunque hizo un esfuerzo para prestar atención, se durmió. Y de repente, ya no estaba sentada en una clase verde a las 8.00 de la mañana. Estaba en una ciudad que no reconocía y parecía de una época muy antigua. Además, toda la gente llevaba ropa muy antigua y la miraban de forma extraña. No sabia donde estaba hasta que reconoció un lugar, el Big Ben de Londres. Estaba en Londres, pero lo que no le cuadraba era que faltaban algunas cosas. Por ejemplo, la famosa noria enorme no estaba en su sitio y muchas de las tiendas famosas no se podían encontrar. Sólo se le venia una cosa a la mente, que estaba en el pasado, pero claramente, eso no podía ocurrir. Así que decidió preguntarle a una persona de por la calle cuál era la fecha de hoy, y le dijeron que hoy era 3 de septiembre de 1928. No se lo podía creer, si que estaba en el pasado, pero no sabia porque había llegado ahí. No sabia que hacer para volver a su instituto, así que lo único que podía hacer era pasear por las calles de Londres y buscar si alguien le podía ayudar.
No sabia que hacer, porque a cualquier persona que se encontraba le miraba mal hasta que se le ocurrió preguntar dónde estaba el hospital más cercano. Preguntó a una señora que estaba paseando y le contestó que se llamaba Hospital st. Mary’s, que tan sólo estaba al girar la esquina. Cuando Pamela llegó, se dio cuenta de que era enorme para ser de aquella época. Había muchos médicos, pero sobretodo, muchísimos pacientes esperando a ser curados. Antes de su turno, habían 4 personas: una madre con su hijo que no paraba de toser, un señor que estaba pálido y una joven que le dolía la rodilla. En ese momento, Paloma se dio cuenta de que en ese año aún no se había descubierto la penicilina, lo que permitía curar a todas esas personas. Esperando a su turno, un médico con maleta apareció en el hospital. Iba corriendo a lo que era su despacho, pero se le cayó una bolsa. Paloma fue a recogerla y se la iba a dar, pero el médico entro a una sala. Paloma decidió seguidle hasta la sala y entrar. Cuando entró, vio un laboratorio con objetos químicos y también al médico. Cuando le fue a dar la bolsa, vio que en la placa que había en su despacho ponía “ Profesor Alexander Fleming”. Paloma no se lo podía creer, él era la persona que descubrió la penicilina. Antes de irse, Paloma quería avisarle de que pronto se iba a convertir en un gran científico pero si se lo decía, él pensaría que estaba loca. Así que lo único que hizo fue despedirse pero Flemming dijo:
- Antes de que te vayas, ¿me podrías ayudar con una cosa?
- Claro, sin problema- le dije.
No esperaba lo que me iba a decir, y cuando me lo dijo me quedé impresionada.
-Vengo de mis vacaciones y estando allí me he dado cuenta de algo que puede ser muy bueno. En mis vacaciones, examine con placas de petri unas bacterias que causan dolores de garganta.
-Le aviso de algo doctor Flemming, no sé tanto de ciencia como usted, no sé como puedo ayudarle.
- Necesito que me ayudes y ahora te diré con que. Como decía, he analizado las placas de petri y me he dado cuenta de una cosa. La zona que hay alrededor del moho es clara, como si las bacterias hubieran crecido.
El doctor le enseñó las placas a Paloma.
-Después de estar analizándolas, el moho podía matar una amplia gama de bacterias dañinas. Así que la ayuda que necesito es que busques a mis asistentes, Stuart Craddock y Frederick Ridley, para que me ayuden a aislar la parte clara de moho.
Así que Paloma se fue a buscar a los asistentes. No se podía creer que estaba viviendo el descubrimiento de la penicilina en primera persona. Fue a recepción y pregunto por ellos, a lo que le contestaron que estaban en la sala de descanso, localizada al fondo de todo. Se dirigió a por ellos, pero pensó que así, vestida sin más, no le harían mucho caso. Así que, nada más entrar a la sala de descanso, cogió una bata que había colgada y se la puso. La bata llevaba un nombre de una enfermera,así que ya le harían caso al verla así.
-Buenos días. Busco a los asistentes del doctor Flemming, Stuart Craddock y Frederick Ridley.
-Sí, estamos aquí. Yo soy Stuart.
- Y yo Frederick, pero, ¿porqué Flemming nos busca?
- Ha descubierto algo que puede cambiar muchas cosas y necesita vuestra ayuda.
Nada más acabar la frase, todos se fueron al despacho de Flemming para ver si era verdad que el experimento lo podría cambiar todo.Llegaron y Flemming les explicó todo lo que le había explicado a Paloma. Ellos enseguida accedieron a ayudarle, y empezaron a hacer procesos químicos y más cosas que Paloma no entendía para conseguir aislar el moho. Empezaba ser más de noche y todos estaban cansados. Por un momento, a Paloma se le olvidó que ella no tendría que estar allí y por tanto, no tendría lugar dónde dormir, pero estaba más preocupada por el experimento. Si ahora saliera algo mal, podría causar muchos problemas en el tiempo. Todos se estaban durmiendo, pero Stuart se dio cuenta de algo.
-¡Flemming, Flemming! ¡Ya está!¡ El moho se ha separado, tenemos que ir corriendo a enseñárselo al director del hospital.
-No sabéis la importancia que va a tener este experimento ahora y en el futuro. A la entrada del hospital había mucha gente mala, y seguramente no puede mejorar. Pero ahora, con este experimento. muchas más personas se podrán salvar. Gracias por crear esta medicina, va a marcar un antes y un después.- antes de irse, Paloma le dijo lo importante en que se va a convertir aquel experimento.
Dejó que los tres se fueran a ver al director y empezó a recoger sus cosas para no saber dónde ir. Ahora se tenia que preocupar ella. Se sentó un momento antes de irse y se durmió…
-Bueno, después de la explicación tenéis que hacer el 18,19 y 20.
-¡Paloma, Paloma! Que estás dormida y han puesto deberes, te van a pillar.
Paloma se despierta y ve que está en clase otra vez. No puede contar el sueño que ha tenido, porque todo el mundo va a pensar que está loca, pero siente que todo el mundo tiene que saber la importancia que tiene la penicilina y todos los inventos químicos, ya que sin la química no seríamos nada.
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