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El caso de mi vida

Era un jueves. Bueno, perdón, EL jueves. Era el cumple de Laura y estaba muy contenta ya que iba a ir a una cena con su novio, Alejandro. Alejandro la quería mucho y llevaba meses preparando este momento, había reservado una mesa en un restaurante en el que normalmente hay lista de espera de meses. Laura se acababa de poner su collar favorito, que le había regalado su padre hacía unas horas. Cuando sonó el timbre, corrió hacia la puerta, pero primero se despidió de sus padres y se fue.

Eso fue hace 4 meses hoy, Laura no ha vuelto. Hace unos días me llegó la noticia de que está muerta. Estoy destrozada y no sé qué hacer aparte de buscar justicia para mi hermana, y voy a darlo todo por la causa. Me llamo Maribel y esta es la historia de cómo voy a encontrar al asesino de mi hermana.

He estado investigando durante estos meses porque pertenezco a la policía científica y soy uno de los criminólogos asignados a este caso. El sospechoso principal era Alejandro, porque las probabilidades de que el asesino de una mujer sea su pareja son muy altas. También Laura me dijo que estaban teniendo problemas entre ellos, y sabemos que Alejandro estuvo con ella esa noche. Pero como os habréis dado cuenta, he dicho “era”, porque esta mañana me encontré con Amanda, la mujer de mi vecino Ralf. La saludé justo antes de fijarme en su cuello, llevaba puesto un collar de oro con una perla blanca, y me resultó muy familiar. Entonces le pregunté dónde lo había comprado y dijo que se lo había regalado su marido por su cumple, solo me di cuenta cuando volví a casa de que era igual que el de mi hermana. Eso me hizo reflexionar mucho sobre mi vecino, siempre ha sido un tipo raro, o eso decía mi hermana, ella siempre lo evitaba porque le daba “mal rollo”.
Por la noche, no pude dormir, no paraba de darle vueltas a todo. Entonces me puse a investigar y fui a ver a mi hermana en la morgue. Cuando llegué estaba todo oscuro, pero era normal ya que eran las tres de la mañana.
Parecía que llevaba 5 minutos allí, pero en realidad llevaba 4 horas, se me había pasado el tiempo volando. Justo cuando me iba a ir, me fijé en unos hilos rubios casi imperceptibles que se habían quedado pillados bajo su uña. Me emocioné, esto podría ser una pista esencial para la base del caso, ya que el folículo capilar de la base del cabello contiene material celular rico en ADN. Para el análisis de ADN, el pelo debe incluir la raíz, entonces, tiene que ser arrancado y no cortado para que funcione. Ahora que he enviado las pruebas al laboratorio tengo que esperar para ver el resultado.
Han pasado varias semanas porque el laboratorio se retrasó y por fin tengo los resultados. Estaba desesperada, no sabía si se habían perdido las pruebas. Al abrir el sobre me ha llegado una ola de sentimientos, como una mezcla de alivio y odio, pero bueno, tengo que seguir concentrada. Como bien sospechaba, son de Ralf, sí, mi vecino. Me parece muy poco probable que esto sea una coincidencia, ya van dos. Primero el collar y ahora esto. ¿Cómo han acabado los cabellos de Ralf bajo la uña de mi hermana? Si es que nunca han tenido ningún tipo de contacto, lo máximo fue un intercambio de ‘holas’.
Ayer decidí pedir una orden de registro domiciliario, y como ya sabéis, para obtenerla y que no se considere allanamiento, los agentes de policía deben convencer a un juez de que tienen motivos fundados para creer que se está produciendo una actividad delictiva en el lugar que desean registrar o que creen que encontrarán pruebas de actividad ilegal. Y hoy lo hemos llevado a cabo. Hemos encontrado el cuchillo con el que mataron a Laura bien guardadito, como un trofeo, porque a los asesinos les gusta guardar un objeto o varios como recuerdo del éxito del crimen, como para revivir el momento.
Obviamente tuvimos que recoger las huellas dactilares del arma homicida. Identificándolas, comparándolas, conservándolas, evaluándolas e investigándolas, descubrimos que no solo coinciden con las de Ralf, sino que son las de un asesino en serie. Ralf era un asesino en serie, pero nunca había sido considerado sospechoso, así que nunca compararon las huellas. También nos dimos cuenta de que Ralf no tenía coartada para esa noche y resulta que Alejandro estaba diciendo la verdad cuando decía que estaba en su casa a la hora del homicidio.
Y así es como, gracias a la ciencia, encontré al asesino de mi hermana.
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