369

Caí repentinamente haciéndome daño en la zona trasera de la cabeza. Todo estaba luminoso, dudaba si era una ilusión debido al golpe o si era la fuerte luz estelar de aquel planeta la que me estaba cegando. Por un momento no sentía mis piernas ni brazos, solo sentía aquel fulgor penetrándome hasta lo más interno de mi globo ocular. Lo único que sabía en ese momento es que había sido exitoso aquel experimento…




Me levanto de la cama somnoliento y deshidratado, tras beber un vaso de agua y salir a la terraza a fumar, logro observar un coche en la puerta de mi casa. No es usual ver automóviles eléctricos aún por la zona en la que resido, todos los vecinos usan coches atómicos. Pasan los minutos y una figura característica sale del automóvil. El hombre saca su teléfono, con el saca un trozo de papel. Mi teléfono suena desde el interior de la casa, mientras me dirijo a la cocina, pienso si es causalidad o todo tiene algo que ver.
Contesto al móvil, pasan los segundos y no logro escuchar nada desde la otra parte de la línea. De pronto se oye una voz muy conocida.

-Dylan, soy yo. Sé que no son maneras de volver a contactar, pero necesito un favor.
-¿Quién es?- Contesté intrigado.
-Soy Adam.

Mientras se abrían las puertas del ascensor, logro ver aquel rostro cansado y serio que siempre tenía. Era él, mi amigo de la infancia.



-¿Cuál ha sido el principal motivo de esta visita repentina?- Pregunté.
-Tienes que venir conmigo a Australia, es un asunto que no puedo contarte en este momento, tienes que verlo con tus ojos.


No esperamos ni un día más. Al amanecer del día siguiente cogimos el primer avión
a Sydney. Una vez allí nos recibió un amigo cercano a Adam. Condujo directamente hasta el laboratorio de física más prestigioso de aquel continente, denominado, la Ciudad de Bohr. Nos dirigimos a una sala localizada sesenta y dos plantas hacia abajo, unos 3km por debajo de la superficie terrestre.

-Adelante, tu primero.- Indiqué.

Se encienden las luces y lo primero que veo es un artilugio enorme, de unos 30 metros de altura y 15 de anchura. Contiene unos cañones con tipo de ganglios metálicos. Los cuatro cañones apuntaban a una base.

-Eres la quinta persona a la que le muestro mi experimento. Te ruego que lo mantengas en secreto.

Asentí con confianza.

-Se trata de una máquina teletransportadora- Comenzó explicando.- Desde que el humano llegó a Marte, han habido élites que persiguen a científicos por todo el Sistema Solar, a fin de ser reclutados y crear una especie de laboratorio cerrado para sus propios fines. Los rumores dicen que su meta es colonizar Marte, aniquilar a los actuales habitantes y esclavizar a la resta de la humanidad.
-¡Eso es terrible!- Exclamé.
-Con este aparato podríamos viajar a través del espacio, a cualquier lugar del universo visible. Mi equipo y yo hemos estado recolectando información de todos los físicos relevantes de la historia, desde Tesla, Newton, Einstein… Con la utilización de la mecánica cuántica y el manejo de la cuarta dimensión, sería factible viajar por la galaxia. Aquí llega tu papel, eres el único al que puedo recurrir.
-¿Quieres que…?
-Tú serás la persona que viajará en esta máquina. Pero hay un problema.
-¿Cual es?- Pregunté.
-Te he hecho venir hasta aquí para que descifres el código de Tesla, 369.
-¿Cómo sabes que soy capaz?
-Vamos Dylan, nos conocemos desde pequeños, en el instituto ya tenías una idea sobre estos tres números. Puedo ver en tus ojos que eres capaz de descifrarlos.

Trabajamos durante días probando las diferentes combinaciones, hasta al fin, tras dibujar un simple triángulo. Logré ver aquello que tanto buscábamos. Teníamos la clave de los dichosos números. A lo largo de la historia nadie los comprendió, ni su propio inventor. Pero Adam y yo lo logramos, aquel sábado 17 de mayo de 2094, logramos inventar la
teletransportación por el espacio-tiempo con ayuda de la cuarta dimensión.

-Estoy listo- Dije a mi amigo Adam antes de que me proyectase la fugaz luz de aquellos cañones.




Siento hormigueo por todo mi cuerpo. Puedo notar cada átomo de mi cuerpo, cada electrón, cada neutrón, cada protón.
-¿Qué es esto que siento?¿Qué es esa luz?


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