Convivencia con la dermatitis atópica

Me llamo Tori, tengo 17 años. Vivo en Valencia, con mis padres y con mi hermano mayor. Actualmente estoy estudiando el bachillerato.
Desde que tengo uso de razón, padezco una enfermedad denominada dermatitis atópica que consiste en ser un trastorno cutáneo prolongado que consiste en erupciones pruriginosas y descamativas. Es un tipo de eccema. O en otras palabras la piel te pica un montón y no sientes nada hasta que te haces una herida en la piel.
Desde que tengo memoria, los médicos nunca me han dejado nadar en la piscina porque tenía cloro. Tampoco puedo lavar la vajilla porque el jabón le sienta mal a mi piel, ni ponerle suavizante a la ropa, ni tocar el pelaje de los animales, ni limpiar el polvo sin guantes, etc. Todas estas cosas, las evito y si las hago, utilizo guantes. Por supuesto tenía y tengo prohibidísimo el uso del poliéster en la ropa, solo puedo usar ropa de algodón. Tampoco puedo usar cosméticos o jabones a menos que sean naturales o aptos para pieles atópicas.
Cuando era pequeña mi madre siempre me ponía crema. Porque el uso de la crema sirve para controlar los brotes y mantener la piel sin inflamación el máximo tiempo posible. Recuerdo que cuando era invierno después de ponerme la crema ponerme la ropa era asquerosa porque sentía todo muy pringoso y frío. En cambio, en pleno verano la crema era aún peor, me hacía sudar demasiado y me daba una fatiga tremenda. Y después de la crema le tocaba el turno al protector solar.
También es cierto que por recomendaciones médicas mis padres me llevaban mucho a la playa de Gandia ya que el agua del mar me curaba mucho la piel. Si tengo que ser sincera ir a la playa me gustaba pero meterme al agua no tanto y si tenía la piel destrozada aún menos porque me escocía mucho. Pero bueno, cuando llevabas un rato ya no picaba tanto.Y al final acababa disfrutando el día en la playa.
Para mí los veranos aunque era por una parte libertad ya que acabamos el cole pero, también era lo peor porque con el calor y el clima , me daban unos brotes graves en la piel, caracterizado por picor e inflamación de la piel. Al final del día acababa o en urgencias, o en el hospital o con una riña bastante desagradable y con 80 cremas nuevas, jabones nuevos para la piel e incluso alguna con cortisona. La cortisona es un corticoide segregado por la corteza suprarrenal que convierte las proteínas en hidratos de carbono e influye en el metabolismo de la sal. Cuando la usaba tenía que evitar el sol.
Cuando tenía 9 años sufrí un gran brote y acabé ingresada en el hospital con unas esponjitas y las manos atadas para evitar que me siguiese rascando. Cuándo me dieron el alta me dijeron que la dermatitis atópica se curaría entre los doce y quince años. Estuve mucho tiempo bañándome muchas veces al día con agua e incluso con leche, yogur, miel, agua de manzanilla, avena, etc. Para tratar de mejorar mi piel.
Hoy en dia, sigo con la dermatitis y estoy a punto de cumplir la mayoría de edad y no se me ha curado. Los médicos, concretamente los dermatólogos que son los encargados de estudiar las enfermedades que afectan a la piel, su tratamiento y prevención ya me han confirmado que estaré toda la vida junto a unos botecitos de crema de diferentes marcas como: Eucerin, Bepanthol, ADerma, ISDIN, Avène, Nivea,etc. No le deseo a nadie el hecho de tener la dermatitis, pieles sensibles o problemas en la piel porque por experiencia propia sé que si convives con estas enfermedades tus padres se van a dejar mucho dinero en cremas,jabones, maquillaje, pastillas para el picor o vitaminas para la piel,mensualmente.
Y por último, aunque es verdad que conviviré con la dermatitis para toda la vida, ahora al menos puedo ir a las piscinas con poco cloro. De hecho, entre mis hobbies preferidos está la natación, aunque en verano la tengo que dejar únicamente si me salen brotes en la piel. Al fin y al cabo con estas cosas solo se puede tener paciencia.

  • Visto: 66