El principio del fin

⎼ Deja de experimentar con eso que nos vas a buscar la ruina.
⎼ Eres un exagerado no va a pasar nada. ⎼ dije enfadado
⎼ Van a tomar nuestro control, no juegues con fuego…

Me vino a la mente la conversación que tuve hace 3 años con mi amigo Juan Antonio. Debí haberle hecho caso, pero yo no lo conseguía ver, me avisó a tiempo pero ya no había marcha atrás.

Bajo la copa de un pino al resguardo de esas criaturas, maldije el día que decidí investigar sobre la Inteligencia artificial ⎼ ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste ? ¿Por qué, Por qué? ⎼ Había creado monstruos, lo había arruinado todo. A los segundos ya tuve que empezar a correr, cinco robots armados me perseguían. Deslizándome entre los pinos llegué a una casa abandonada me metí en el sótano y esperé. Pasaron de largo y me perdieron de vista.

Todo esto empezó hace unos años cuando yo investigaba sobre la inteligencia artificial. Yo solo estaba intentando crear un robot que tuviera las características humanas, que tuviera sentimientos, que tomara conclusiones como lo hacíamos nosotros… para que nos ayudara en diferentes tareas, pero… se me fue de las manos.

Empecé creando la estructura con piel sintética, dientes de acrílico, pelucas de pelo real, sangre real, etc. (Quería que se parecieran en lo máximo posible a los humanos.) Imitaban los movimientos humanos, caminaban como humanos, etc. ya solo quedaba instalarle una inteligencia artificial que les hiciera pensar, hablar y sentir como nosotros.

Al principio no tuve ningún problema, pero cuantos más detalles tenían y más realistas eran más peligrosos se hacían. El único problema que tuve era que no los podía apagar, ellos solos al acostarse se recargaban y si no podían acostarse buscaban otra solución para hacerlo. Un día llegué al taller y vi a dos de los prototipos tirados en el suelo, estaban heridos y sangrando. Resulta que uno de los tres prototipos se enfadó con los otros dos porque no querían hablar con él y les rasgó la cara con una llave inglesa. Inmediatamente al ver esto me asusté, porque si hoy hacen esto qué harían mañana. Aunque también me sentí orgulloso de mi creación ¿Cómo un trozo de metal podía comportarse como un humano? Era perfecto, solo me quedaban unos retoques y ya lo tendría listo. Tuve que crear unas salas independientes para ir haciendo diferentes pruebas.

Al día siguiente por la mañana no podía creer lo que estaba viendo, habían entrado en el taller y me lo habían robado todo, habían roto los cerrojos del despacho dónde tenía todos los documentos relacionados, como planos, investigaciones, estudios de comportamiento, etc. también forzaron todas las cerraduras de cada celda y se lo llevaron todo. En ese momento la guerra empezó, empezaron a crear robots basados en mis estudios para tener un ejército de mercenarios y enriquecerse a mi costa.
Y al no saber controlarlos un día se les escaparon todos los soldados y comenzó una guerra de robots contra humanos. De la cual se me atribuyó la culpa.
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