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Los hermano Adenina, Timina, Citosina y Guanina

Seguí avanzando lentamente por los matojos, el pájaro seguía picoteando el suelo completamente inmerso en su laboriosa tarea. Me estaba preparando para saltar cuando algo blandito cayó encima mío y me desperté sobresaltado. Abrí los ojos y miré a mi alrededor, Adenina y Timina estaban jugando con una pelota. Tras unos segundos llegué a la conclusión de que me habían dado por error.
-Perdón Citosina, lo sentimos. Dijo Adenina.
-No pasa nada.
Miré alrededor y me di cuenta de que Guanina no estaba.
-Oye…¿Y Guanina?
-Está fuera, creo que está esperando a que te despiertes. Me contestó Timina.
-Vale gracias, adiós. Respondí agradecido mientras me dirigía rápidamente a la puerta de salida.
Timina y Adenina siguieron jugando tranquilamente, la verdad es que para ser hermanas eran muy opuestas. Timina era parda con ojos verdes y de carácter extrovertido mientras que Adenina era una gata tricolor clara de ojos azules y carácter tímido. Timina se parecía mucho a mi hermano Guanina, solo que Guanina tenía el pelo más largo. Yo era el más diferente de todos, ya que era bblanco con una mancha negra en el pecho y ojos ámbar. Nuestra madre, por lo que recordábamos era una gata tricolor y nuestro padre no le habíamos conocido nunca así que no sabíamos aunque siempre nos lo habíamos imaginado como un gato pardo. Sumido en mis pensamientos llegué hasta donde mi hermano que me posó la cola suavemente sobre la oreja.
-¿Qué tal la siesta dormilón? Me dijo burlonamente.
-Bien. ¿Se ha ido ya James?
-Sí, se fue hace un rato con Francis. Respondió Guanina.
Nuestro amo, un hombre llamado James Watson era alguien muy extravagante pero muy especial. Siempre estaba con un hombre llamado Francis haciendo experimentos pero al final del día siempre sacaba tiempo para nosotros o su novia, Elizabeth Lewis. La novia de nuestro amo era una mujer muy amable y las pocas veces que la habíamos visto había sido muy buena con nosotros.
-¡Citosina despierta!
-¿Qué?
-Estabas en trance, parecía que habías visto 5 perros enormes viniendo hacia ti.- Me respondió mi hermano.
-¿Oye, vamos dentro con Timina y Adenina? Pregunté intentando cambiar de tema.
-¡Vale! Te echo una carrera, el tiempo empieza ¡Ya!
-¡Oye eso no vale! Grité corriendo tras mi hermano.
Mi hermano se paró delante mío cuando llegó a la meta y dijo:
-Eres un lentooo.
-Has hecho trampas. Contesté.
-Ya ya. Contestó mi hermano mientras entrábamos dentro.
Timina y Adenina estaban pasándose un peluche de ratón y cuando entramos Timina nos preguntó:
-¿Jugáis?
-Vale. Contestó Guanina corriendo a su lado.
Yo fui detrás y me coloqué al lado de Adenina. Timina cogió el ratón y lo lanzó al aire con un golpe fuerte de su cabeza. Adenina le dio con la pata y yo contesté devolviéndoselo a Timina con la pata. Estuvimos un tiempo jugando cuando de repente la puerta de la entrada se abrió.
-¿Quién será a estas horas? El amo no creo que sea.- Dijo Timina.
-¿Y… y si es un ladrón? Dijo Adenina asustada.
-Si quieres podemos ir Timina y yo a mira quien es. Dije ofreciéndome.
-Me parece bien.- Contestó Guanina mientras se peinaba el pelaje.
-Venga, pues en marcha.- Dijo Timina.
Fui detrás de Timina mirando alrededor cauteloso. No se oía ni un alma. Un minuto después Timina y yo llegamos a la entrada y nos quedamos mirando alrededor confundidos. Entonces dije:
-Pero si no hay na-.
Entonces algo me levantó del suelo y yo pataleé asustado mientras mi hermana se reía de mí. En cuanto pude me giré para ver quien era mi atacante y me relajé al ver que era el amo Watson.
-¡Eso es! Ahora lo entiendo. Este es un gran descubrimiento, ya sé como nombraré las partes que lo forman. Las llamaré Timina, Adenina, Citosina y Guanina en honor a vosotros. ¡Con este descubrimiento voy a ganar mucho dinero!
Timina y yo intercambiamos miradas extrañados mientras nos alegrábamos de la alegría de nuestro amo. Entonces vinieron Guanina y Adenina y todos nos acomodamos cerca de nuestro dueño para indicarle que tenía todo nuestro apoyo.
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