LA CANCELACIÓN DEL FUTURO

LA CANCELACIÓN DEL FUTURO

MADRID, mayo de 2022. Científicos del Instituto de la Materia Estructurada en la Nanoescala (IMEN) están desarrollando un prototipo para lo que han llamado "capa de cancelación total". Esta capa funciona con el mismo mecanismo que los auriculares con cancelación de ruido: por cada onda detectada genera otra en oposición de fase, produciendo una interferencia destructiva. Sin embargo, este dispositivo no solo actúa sobre las ondas acústicas, sino que cancela todo tipo de ondas. Debido a la dualidad onda-partícula, la capa podría camuflar también la materia, de forma que lo que cubriera no sería solo invisible sino potencialmente indetectable.

El prototipo ya se ha probado con partículas fundamentales, organismos unicelulares y actualmente se está testando en ratones, lo que lo acerca a su uso en humanos. Las potenciales aplicaciones en personas abarcan los fines militares, la seguridad ciudadana y, paradójicamente, el crimen organizado. La Policía Nacional ya ha desmantelado un grupo que afirmaba vender prototipos de esta tecnología en la deep web. Tras incautar todo el alijo, descubrieron que solo eran chubasqueros.

Antes incluso de que esta tecnología se haga realidad, ya le han surgido detractores: “La cultura de la cancelación lo ha pervertido todo. Ahora no nos censurarán y silenciarán solo en la red, sino también en la vida real con esas dichosas capas”, dice el escritor Pedro Pérez Pedrete en su columna semanal de un famoso periódico nacional. Por su parte, el filósofo de la ciencia Santiago Excelso afirma que no se están considerando las consecuencias morales que pueda acarrear este invento y alarmado, opina: “¿Es que la persona debajo de la capa está en letargo? ¿Es la cancelación total un ensayo de la muerte? Nadie ha vuelto de la cancelación para contarlo”.

Para conocer más sobre la seguridad del invento, hemos viajado al kilómetro cero de la noticia. El investigador principal del grupo, Javier Negral, que no está presente, nos atiende por videoconferencia desde Japón, donde está presentando sus resultados e hinchándose a sushi. Negral asegura que "la cancelación total es totalmente segura”, aunque alega tener problemas de conexión cuando le preguntamos si él mismo la probaría, tras lo que se corta la llamada.

Hablamos después con su doctoranda, Natalia Alianta, que tras una crisis de ansiedad, nos confiesa que varios ratones del laboratorio han fallecido y no saben por qué. Gloria, una limpiadora del centro nos cuenta que “se han muerto de tristeza, que no entra ni mijilla de luz en este laboratorio” y que “estas no son condiciones para vivir ni para trabajar”

Al otro lado del océano y en paralelo a esta investigación, un equipo del NIT está desarrollando la tecnología inversa: las cúpulas de desconexión. Estas cúpulas cancelarían todos los estímulos y ondas procedentes del exterior.

El magnate tecnológico, Marlon Mark, que ha cofinanciado esta investigación, pretende construir trenes bala con estas cúpulas como compartimentos. “Imagínate viajar en un transporte ultrarrápido sin tener que interaccionar de ninguna forma con otro humano durante el trayecto”, ha dicho. En un ejercicio de especulación también lo propone como solución al cambio climático: “Podríamos construir una macrocúpula que dejara fuera los gases de efecto invernadero. Solo tendríamos que crear un sol y atmósfera artificiales. Creo que podemos conseguirlo antes de 2035”.

Karina Yowi, monitora de yoga y mindfulness, también ve con buenos ojos las cúpulas de desconexión: “Todos los días nos vemos bombardeados con una abrumadora cantidad de información y estímulos, estamos sometidos a un estrés constante. Imagínate estar aquí y ahora: no es una desconexión de la realidad, sino una conexión con nuestro cuerpo y alma”. Karina nos cuenta que ya ha comprado en preventa tres cúpulas y está vendiendo entradas en su web para utilizarlas.

Pero no todos son tan optimistas. En un vídeo que se ha viralizado en grupos de Facebook, la presidenta de la Asociación de Padres y Madres de Niños y Niñas Sin Pantallas, Sonia Martínez, afirma: “Estos niños están todo el día con sus pantallitas, aislados del mundo. Si ahora les damos el poder de desconectar completamente de la realidad, les perderemos para siempre. Desde la AMPNNSP nos oponemos a que se comercialice este producto”.

Ante la polémica, el Ministro de Ciencia y Tecnología, Paco Conde, pide calma. “A lo largo de la historia, todas las nuevas tecnologías han generado miedo y reticencia inicialmente. Y sin embargo, con el tiempo, acaban consagrándose y siendo aceptadas por la sociedad. La cancelación total es el futuro: generará muchos puestos de empleo y supondrá una revitalización de nuestra economía en el cuarto ejercicio trimestral del año próximo”, ha declarado.

Entre todo este barullo, la persona que escribe estas líneas no sabe qué opinar. Puede que, como dice nuestro Ministro, la cancelación total sea el futuro, ¿pero es el futuro que queremos?
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