UN INTERESANTE DESCUBRIMIENTO

Hace muchos años había una familia que vivía en una acogedora granja, tenían todo tipo de animales típicos de una granja así como gallinas, caballos, cerdos, vacas, ovejas, perros…
Cada día esta familia lograba sacar un tiempo, por poco que fuese para adentrarse en las profundidades del bosque y así aprovechaban para identificar algún animal que divisaban a lo lejos, huellas que generalmente solían ser de zorros y lobos, unos mamíferos que por bonitos que fuesen podrían llegar a ser muy agresivos. Les encantaba identificar sobre todo los vegetales para después investigar sobre estos e informarse correctamente.
No obstante, a parte de los animales y los vegetales que se encontraban en el ecosistema terrestre también les interesaban los animales pertenecientes al ecosistema acuático. Los días de verano, los niños se ponían el traje de baño, cogían las gafas de buceo e iban al riachuelo que se encontraba muy cerca de la granja. Se sumergían en las aguas frías de aquel riachuelo y se pasaban horas observando las características de los animales acuáticos que en ocasiones se podían parecer mucho o en otras, tan solo tenían una o dos características comunes. Al padre le entusiasmaba el cómo los peces pueden respirar bajo el agua gracias a sus branquias, como el agua entra por las branquias de los peces cuando abren y cierran la boca, y los vasos sanguíneos presentes en ellas toman el oxígeno que es necesario y lo transportan directamente hacia la sangre, le parecía fascinante.
Cuando encontraban animales acuáticos que no habían visto antes se salían del agua para poder apuntar todas sus características en una libreta que cada uno llevaba siempre consigo para anotar los nuevos animales que identificaban. Cuando acababan se marchaban de nuevo a su casa para encontrar los nombres de esos seres de los cuales no sabían mucho.
Hubo un día, parecía como cualquier otro, en el que la familia decidió irse de nuevo al bosque para identificar. Estaba todo bien y de pronto uno de los niños divisó a lo lejos una flor, le llamo mucho la atención por lo que decidió aproximarse más para poder observarla mejor. Cuando la vio detalladamente no se lo podía creer porque tenía pétalos de color rosa, morado y azul, le parecía especialmente bonita pero no sabía de cual se trataba. Llamó a sus padres y a su hermano para que pudiesen ayudarle a identificarla, sin embargo, nadie sabía cuál era. Apuntaron sus características en una de las libretas para poder investigarla en cuanto llegaran a casa. Estaban ansiosos por averiguar cómo se llamaba esa flor tan bonita de distintos colores pero, en cuanto llegaron y se pusieron a investigarla, no les apareció nada, no había ni una sola flor que se pareciese a aquella que habían encontrado en el bosque. Se encontraban confusos porque normalmente si buscaban los datos de algún animal o vegetal les solía aparecer enseguida. Al día siguiente, se levantaron temprano para dirigirse directamente a la biblioteca más cercana para coger distintos libros de vegetales y después acudir al bosque para volver justo al punto donde habían encontrado la flor y así poder inspeccionarla mejor. Les llevo algún tiempo buscarla, pero al final la encontraron y ya no solo había más sino que ahora podían ver otras cuatro flores más con las mismas características que la primera. Les pareció sorprendente lo rápido que pudieron crecer tan solo en un día. Se pasaron la mayor parte del día en el bosque junto a aquellas plantas buscando en los libros de qué planta se trataba pero nada, no apareció nada, los revisaron unas cuantas veces, podían ver que encontraban diferentes tipos de plantas, desde árboles, pasando por arbustos, hierbas… y de flores, como por ejemplo girasoles, rosas, lirios, tulipanes, claveles…pero no había ni rastro de la flor que habían encontrado. Comenzó a llover por lo que se tuvieron que ir corriendo a la granja dejando atrás las flores anteriormente encontradas.
Las últimas semanas las dedicaron especialmente a averiguar de una vez de que flor se trataba inspeccionando su pedúnculo, sus sépalos, los pétalos, las anteras y el filamento del estambre y también el estigma, el estilo. Los óvulos y el ovario que constituyen el carpelo. Por mucho que buscasen no encontraron nada y fue entonces cuando llegaron a la conclusión de que habían averiguado una nueva flor a la que le dieron el nombre de Multom, crearon su ficha con las características más concretas. Desde entonces, la pasión de esa familia por la identificación de todo tipo de seres aumentó mucho más. Pero eso solo era el principio.

  • Hits: 22

ESCOLA D'ESCRIPTURA

EUSKAL ETXEA

AEELG

EDITORIAL GALAXIA

METODE

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA

EL HUYAR

AELC

BIBLIOTEQUES DE BARCELONA

ESCUELA DE ESCRITORES

ESCUELA DE ESCRITORES

IDATZEN