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El Aire que Trajo la Muerte

Kako_330

La nave astral NEXV-3 tiene la misión de viajar al espacio para recolectar
información sobre la composición de los planetas cercanos a la Tierra y evaluar sus
condiciones para posteriores investigaciones. Además, de manera secundaria, se
dedica a tomar pequeñas muestras de las superficies para su almacenaje en la
zona de carga de la nave.
La travesía cuenta con una duración de dos años, uno de ida y exploración, y otro
de regreso. Es crucial no exceder el marco de tiempo preestablecido para no
quedarse sin combustible.
La expedición está formada por el capitán Alex Wright, la subcapitana y segunda al
mando Mary Williams, los recolectores Tom y Jane Greenhouse, y los
técnicos/científicos Noah Bianco y Harry Spencer, unos hombres para todo. El
grupo, siempre pensando en su familia, amigos o pareja, quienes esperan su
retorno, tratan de cumplir con sus deberes con diligencia y seriedad, para volver
con sus seres queridos cuanto antes, si su empresa se lo permite.
23 de marzo de 2720, nuestro intrépido grupo se encuentra en el cosmos,
realizando uno de sus habituales encargos.
— ¿No tenemos máquinas que se encarguen de esto? —
— Thomas, céntrate. — Sonó la femenina voz de Mary por el interfono de su traje.
— ¿No éramos los únicos a los que se les permitía estar en la Luna? — Un hombre
muy chistoso, aparentemente.
— Dirígete 12 grados norte. — Fue la repuesta cortante que obtuvo.
— ¿Eh? La misión ha terminado, Jane ya está allí con vosotros, ¿verdad? —
— Correcto, pero Bianco me acaba de comunicar que han detectado una formación
muy cerca de ti, ve a investigar. —
— ¿Formación? — Cuestionó el joven, encaminándose, de todas formas, hacia
donde la subcapitana le había mandado. — ¿Cómo una cueva? —
— Eso suponen. —
Aún no habían pasado diez minutos desde que Jane empezó a quejarse ante Alex de
que Mary había “forzado maliciosamente” a su marido a dar la vuelta (y de la
susodicha rezando para que le cayera algo en la cabeza), cuando escuchó un
zumbido.
— Ahí tienes a tu amor Julieta, dile algo anda. También le podrías preguntar por qué
tardó tanto en dar señales de vida, no vaya a ser que se hubiera ido con otra, jaja. —
Alex le dirigió una mirada fulminante y Jane parecía a punto de tirarle la asquerosa
avena criogenizada que se estaba comiendo a la cara. Afortunadamente, el rápido
empujón del “walkie-talkie” a sus manos le impidió hacerlo.
— ¡Cariño! ¿Qué te ha retenido tanto tiempo? ¿A dónde te ha mandado esa
estúpida? — Las últimas palabras hubieran sonado intimidantes, si no fuera porque
escupía pequeños pedazos de la comida al hablar. Aunque eso sí, de un modo u
otro, si le tiró algo al rostro, a ella y a Alex.
<< Ay que amable >> Pensó la “estúpida” a la vez que ponía los ojos en blanco.
De forma entrecortada y entre estática lograron escuchar la voz de Tom.
— ¿Jane? ¿De qué hablas? …bzzzt…Ponme con Mary. —
Sea cual fuera la respuesta que esperaba la mujer, no era aquella. Si los
pensamientos se oyeran, la subcapitana hubiera escuchado más injurias hacia su
persona ahora que en toda su vida, mientras la recolectora prácticamente le
lanzaba el dispositivo y salía furiosa de la habitación.
— Mi madre… — Murmuró, cambiando su tono a uno serio inmediatamente
después — Dime. —
— Jefa, esto era una cueva sí, entré, lo sé, no debería haberlo hecho sin avisaros,
pero al avanzar comencé a notar una especie de niebla oscura a mi alrededor. —
— ¿Niebla? Eso es imposible, ¿eres consciente? Estamos a casi dos años luz de la
Tierra. —
— Sí, sería algo parecido. — Rápidamente cambió de tema. — ¿Crees que Noah y
Harry lo podrán analizar? Les traigo un poco. —
La segunda al mando suspiró pesadamente. — Eso es de insensatos, no sabes su
naturaleza. —
— Por eso lo traigo. —
— Veré que puedo hacer. —

A la mañana siguiente los diligentes científicos ya se habían dispuesto a estudiar
exhaustivamente el pequeño frasco que el recolector les había traído.
Extrajeron varias conclusiones:
1. Su estructura molecular era desconocida, por consiguiente, no pudieron
concretar de qué estaba formada.
2. Pruebas posteriores revelaron que en contacto con la concentración de
oxígeno de la nave (21%), su color negro se tornaba verde selva (concretado
por Noah).
3. Expuesta a la bacteria “Lactobacillus Bulgaricus” el “gas” mostró toxicidad.
Concluyeron que sería recomendable seguir investigándola a su regreso, en el
laboratorio principal de la organización para la que trabajaban.
Pero ellos desconocían aún la capacidad de expansión, virulencia y malignidad que
se proponían transportar al planeta azul.