mito-lógica
Bautista
Las primeras fotografías obtenidas por el francés Joseph-Nicéphore Niépce abrieron un campo oscuro, explorado hasta entonces con mesura por la pintura. En su taller, Niépce experimentó con diversos elementos para fijar una imagen sobre un soporte. Cuando lo consiguió, comprendió que había liberado algo que la pintura había controlado durante siglos: la muerte.
La fotografía exteriorizó un antiguo mito. Para evitarlo, renunció a su idea inicial, dando la razón a sus críticos, quienes no consideraban relevantes las imágenes en negativo que había logrado. De ahí que muchos aseguren que, en los orígenes de la técnica, retratar muertos fue una práctica fundamental.
Los griegos conocían la semejanza y el poder de las imágenes invertidas. Contuvieron esa necedad humana a través de Tiresias, enviado al Hades para vigilar la muerte. Pero como era ciego y díscolo, dejaba escapar algo de lo maligno por medio de los espejos y las sombras. Cansado de esa responsabilidad milenaria, ideó la fotografía para que fueran los hombres quienes lidiaran con semejante criatura.
La curiosidad “inútil” del inventor francés resultó, al fin, demasiado eficaz.
La fotografía exteriorizó un antiguo mito. Para evitarlo, renunció a su idea inicial, dando la razón a sus críticos, quienes no consideraban relevantes las imágenes en negativo que había logrado. De ahí que muchos aseguren que, en los orígenes de la técnica, retratar muertos fue una práctica fundamental.
Los griegos conocían la semejanza y el poder de las imágenes invertidas. Contuvieron esa necedad humana a través de Tiresias, enviado al Hades para vigilar la muerte. Pero como era ciego y díscolo, dejaba escapar algo de lo maligno por medio de los espejos y las sombras. Cansado de esa responsabilidad milenaria, ideó la fotografía para que fueran los hombres quienes lidiaran con semejante criatura.
La curiosidad “inútil” del inventor francés resultó, al fin, demasiado eficaz.