El Coche Misterioso
Leonardo Villalobos
Era el verano del 86, en Mónaco solo había un rey en la fórmula 1 y ese era Jacobo o mejor conocido como el lobo.
Domingo de fórmula 1, Jacobo como siempre estaba preparándose para la carrera con Elena y el Luis (sus amigos de toda la vida). Ese día se había lesionado el piloto de la parroquia de Ferrari y el substituto estaba de vacaciones, pero de repente llega una misteriosa persona con el casco puesto aunque la carrera empezaría en 1 hora, en ese momento, Jacobo pensó que ganaría todavía más fácilmente pero la realidad que le esperaba era distinta.
—¡HAHA!, otro Grand Prix para la bolsa —dice Jacobo.
—No te confíes, cualquier cosa puede pasar —dice Luis.
—¿Qué podría pasar?, ¿que gane por un minuto? —dice Jacobo.
Y así es como se preparaba antes de la carrera.
3... 2... 1... y empieza la carrera, Jacobo coge la delantera y supera a todos pero luego llega la famosa curva cerrada y Jacobo sabía que la tenía que hacer bien pero de la nada, sale el coche rojo y negro de Ferrari a toda velocidad y adelanta a Jacobo en la vuelta casi sin frenar, Jacobo se quedó impactado y justo después venía una recta de 850 metros, muy famosa porque ahí se alcanzaban velocidades superiores a los 300 km/h y el coche de Ferrari cruza la recta en un parpadeo de ojos cruzando la famosa recta en 5 segundos algo casi imposible.
A medida que transcurre la carrera el coche misterioso gana todas las vueltas con ventajas mayores a los 40 segundos.
La carrera acaba y los resultados se dan a conocer, ¡Jacobo había perdido por un minuto! algo que ni un coche o piloto había logrado hacer. Esta situación como era de esperar generó una gran polémica y se volvió una noticia mundial.
Después de esta noticia, Jacobo se puso a investigar más sobre el misterioso piloto, descubrió que nunca había competido en alguna carrera profesional y después se puso a hacer cálculos para demostrarle a los jueces que el piloto hacía trampa. Entonces cogió los datos de la carrera, si la pista mide 2000 metros y la recta de 850 m él la recorrió en 5 segundos, eso significa que alcanzó una velocidad de 170 m/s en la recta de 850 metros algo prácticamente imposible para un coche de fórmula 1.
Jacobo estaba día y noche intentando desmantelar al coche misterioso y recuperar su trono.
Las siguientes 5 carreras el coche misterioso ganaba por 1 minuto y a Jacobo le decían que el coche era completamente igual al de todos, y después de la quinta carrera, Jacobo decidió que concentrarse en lo que hacía el otro coche solo lo retrasaba, y al día siguiente se puso a investigar los movimientos, tácticas, giros y estrategias.
Jacobo ya no era el mismo, y sus amigos lo notaban, ya no salía, hablaba con ellos, solo entrenaba, investigaba y pensaba en cómo ganarle a este coche.
El día antes de la sexta carrera en la que el coche competía, Jacobo le decidió retar. Si Jacobo ganaba, el misterioso piloto tenía que revelar su identidad, pero si el piloto misterioso ganaba, Jacobo tendría que dejar la fórmula 1.
3... 2... 1... inicia la carrera y el coche misterioso adelanta a todos, pero ahí estaba Jacobo con un coche mejorado y una meta. En la curva cerrada, Jacobo logra adelantar al coche misterioso y por más que intentaba adelantar a Jacobo, Jacobo le cerraba el paso, y así fue por toda la carrera. Y finalmente llegó la última vuelta, y el ambiente no podía estar más tenso.
Llega la última recta, Jacobo pisa el acelerador y el coche alcanza los 170 m/s que el coche misterioso alcanzaba, pero a su derecha ve al piloto misterioso adelantarlo pero Jacobo decide no rendirse al recordar lo que sus amigos le habían dicho, "no te rindas a pesar de todo" y Jacobo decide hacer un movimiento arriesgado.
Se le pega al coche y lo hace que disminuya su velocidad y llegan a la meta, los dos casi en el mismo instante y cuando salen los resultados, Jacobo había ganado por una milésima de segundo. Y cuando el piloto misterioso se quita el casco, todos quedan impactados. ¡Era un robot!, todo este tiempo Jacobo había competido contra un robot de épocas futuras.
Y justo cuando estaba levantando el trofeo, escucha una voz, "Se levantó" y Jacobo despierta en el hospital y se entera que había estado en coma por un choque y que estaban en el 2004.
Domingo de fórmula 1, Jacobo como siempre estaba preparándose para la carrera con Elena y el Luis (sus amigos de toda la vida). Ese día se había lesionado el piloto de la parroquia de Ferrari y el substituto estaba de vacaciones, pero de repente llega una misteriosa persona con el casco puesto aunque la carrera empezaría en 1 hora, en ese momento, Jacobo pensó que ganaría todavía más fácilmente pero la realidad que le esperaba era distinta.
—¡HAHA!, otro Grand Prix para la bolsa —dice Jacobo.
—No te confíes, cualquier cosa puede pasar —dice Luis.
—¿Qué podría pasar?, ¿que gane por un minuto? —dice Jacobo.
Y así es como se preparaba antes de la carrera.
3... 2... 1... y empieza la carrera, Jacobo coge la delantera y supera a todos pero luego llega la famosa curva cerrada y Jacobo sabía que la tenía que hacer bien pero de la nada, sale el coche rojo y negro de Ferrari a toda velocidad y adelanta a Jacobo en la vuelta casi sin frenar, Jacobo se quedó impactado y justo después venía una recta de 850 metros, muy famosa porque ahí se alcanzaban velocidades superiores a los 300 km/h y el coche de Ferrari cruza la recta en un parpadeo de ojos cruzando la famosa recta en 5 segundos algo casi imposible.
A medida que transcurre la carrera el coche misterioso gana todas las vueltas con ventajas mayores a los 40 segundos.
La carrera acaba y los resultados se dan a conocer, ¡Jacobo había perdido por un minuto! algo que ni un coche o piloto había logrado hacer. Esta situación como era de esperar generó una gran polémica y se volvió una noticia mundial.
Después de esta noticia, Jacobo se puso a investigar más sobre el misterioso piloto, descubrió que nunca había competido en alguna carrera profesional y después se puso a hacer cálculos para demostrarle a los jueces que el piloto hacía trampa. Entonces cogió los datos de la carrera, si la pista mide 2000 metros y la recta de 850 m él la recorrió en 5 segundos, eso significa que alcanzó una velocidad de 170 m/s en la recta de 850 metros algo prácticamente imposible para un coche de fórmula 1.
Jacobo estaba día y noche intentando desmantelar al coche misterioso y recuperar su trono.
Las siguientes 5 carreras el coche misterioso ganaba por 1 minuto y a Jacobo le decían que el coche era completamente igual al de todos, y después de la quinta carrera, Jacobo decidió que concentrarse en lo que hacía el otro coche solo lo retrasaba, y al día siguiente se puso a investigar los movimientos, tácticas, giros y estrategias.
Jacobo ya no era el mismo, y sus amigos lo notaban, ya no salía, hablaba con ellos, solo entrenaba, investigaba y pensaba en cómo ganarle a este coche.
El día antes de la sexta carrera en la que el coche competía, Jacobo le decidió retar. Si Jacobo ganaba, el misterioso piloto tenía que revelar su identidad, pero si el piloto misterioso ganaba, Jacobo tendría que dejar la fórmula 1.
3... 2... 1... inicia la carrera y el coche misterioso adelanta a todos, pero ahí estaba Jacobo con un coche mejorado y una meta. En la curva cerrada, Jacobo logra adelantar al coche misterioso y por más que intentaba adelantar a Jacobo, Jacobo le cerraba el paso, y así fue por toda la carrera. Y finalmente llegó la última vuelta, y el ambiente no podía estar más tenso.
Llega la última recta, Jacobo pisa el acelerador y el coche alcanza los 170 m/s que el coche misterioso alcanzaba, pero a su derecha ve al piloto misterioso adelantarlo pero Jacobo decide no rendirse al recordar lo que sus amigos le habían dicho, "no te rindas a pesar de todo" y Jacobo decide hacer un movimiento arriesgado.
Se le pega al coche y lo hace que disminuya su velocidad y llegan a la meta, los dos casi en el mismo instante y cuando salen los resultados, Jacobo había ganado por una milésima de segundo. Y cuando el piloto misterioso se quita el casco, todos quedan impactados. ¡Era un robot!, todo este tiempo Jacobo había competido contra un robot de épocas futuras.
Y justo cuando estaba levantando el trofeo, escucha una voz, "Se levantó" y Jacobo despierta en el hospital y se entera que había estado en coma por un choque y que estaban en el 2004.