Ser o no ser: la gran decisión
Na
Fue mi última sesión… estaba un momento clave de mi vida con todas las opciones por delante. Podía ser lo que quisiera, pero una vez tomada la decisión no habría vuelta atrás.
- ¿Nunca hablaste de tus padres?
- No hay mucho que decir, mi padre fue el semental ganador de una gran carrera en que el premio mayor era mi madre. Luego la naturaleza se encargó del resto.
- No debe ser fácil asimilar que la fusión de tus padres fue al mismo tiempo el evento que te dio vida y condenó a ellos a la desaparición, la perdida completa e irreversible de su propia identidad para transformarse en ti.
No puede decir nada. Sentí el dolor interno de la herida no sanada, aun después de todo el tiempo de terapia. Tras un largo silencio ella retomo.
- Pero tú no eres ellos. Esa combinación única de genes de tu padre y madre te otorga una identidad única e irrepetible. Solo falta que la descubras. Dime, cuando piensas en el futuro ¿cómo te ves?
- No lo sé. A veces me veo pasional y despreocupada. Queriendo que mi cuerpo lata al ritmo de la vida. Acelerando al tenor de la adrenalina sintiendo la felicidad y la tristeza extrema. Otras veces, me imagino en una vida completamente planificada. Como siguiendo una manual donde cada estimulo recibido por mi cuerpo tuviera una respuesta racional preconcebida.
- Interesante, lo mejor es que lo dejemos allí…
El reloj corría y el camino de la totipotencialidad llegaba a su fin. En mi próxima división empezaría a sentir los cambios. Algunos genes se apagarían otros se encenderían y eso terminara de definir mi nuevo ser. Una cosa era segura. Ya sea que fuera una célula del corazón o una neurona sería yo misma, con la identidad que había elegido para seguir en el camino de la vida... y eso, no es poca cosa!
- ¿Nunca hablaste de tus padres?
- No hay mucho que decir, mi padre fue el semental ganador de una gran carrera en que el premio mayor era mi madre. Luego la naturaleza se encargó del resto.
- No debe ser fácil asimilar que la fusión de tus padres fue al mismo tiempo el evento que te dio vida y condenó a ellos a la desaparición, la perdida completa e irreversible de su propia identidad para transformarse en ti.
No puede decir nada. Sentí el dolor interno de la herida no sanada, aun después de todo el tiempo de terapia. Tras un largo silencio ella retomo.
- Pero tú no eres ellos. Esa combinación única de genes de tu padre y madre te otorga una identidad única e irrepetible. Solo falta que la descubras. Dime, cuando piensas en el futuro ¿cómo te ves?
- No lo sé. A veces me veo pasional y despreocupada. Queriendo que mi cuerpo lata al ritmo de la vida. Acelerando al tenor de la adrenalina sintiendo la felicidad y la tristeza extrema. Otras veces, me imagino en una vida completamente planificada. Como siguiendo una manual donde cada estimulo recibido por mi cuerpo tuviera una respuesta racional preconcebida.
- Interesante, lo mejor es que lo dejemos allí…
El reloj corría y el camino de la totipotencialidad llegaba a su fin. En mi próxima división empezaría a sentir los cambios. Algunos genes se apagarían otros se encenderían y eso terminara de definir mi nuevo ser. Una cosa era segura. Ya sea que fuera una célula del corazón o una neurona sería yo misma, con la identidad que había elegido para seguir en el camino de la vida... y eso, no es poca cosa!