SIN SALIDA
P.H
SIN SALIDA
Hay un término que todos conocemos, el déjà vu, esa sensación de que ya hemos vivido algo, cuando en realidad es completamente nuevo. ¿Pero qué pasaría si ahora te dijese que esa palabra para mí es más que un término? ¿que para mí ya no es una simple sensación que ocurre en un momento determinado?
Querido diario,
Siempre he pensado que algo dentro de mi estaba mal, porque todo el mundo parecía vivir su vida sin ninguna complicación, por eso llegue a la conclusión de que a lo mejor el problema era yo.
Desde hace años vivo con una sensación de que mi vida se repite una y otra vez como una película que nadie ve. Al principio se daba en momentos determinados, lo cual veía como una cosa normal y lo pasaba por alto. Sin embargo, los últimos meses las sensaciones han incrementado llegando a repetirse varias veces al día, dejándome una confusión, de si de verdad he hecho esto antes y miles de preguntas sin resolver. Con el paso de los días, me doy dando cuanta que el verdadero terror no está en el aburrimiento porque los días se repitan constantemente, sino en el hecho de que nadie parezca percatarse de ello.
Todo esto hace que todo tipo de preguntas se reproduzcan en mi mente: ¿cuándo empezó todo? ¿cuándo acabará? ¿Toda mi vida existe de verdad o es una simple simulación? ¿soy real? ¿De verdad está roto el tiempo? Y si es así ¿Por qué nadie más lo nota? Aunque sé que probablemente nunca tenga una respuesta para cada una de ellas.
Traté de evadirme de mis pensamientos, de hacer nuevas cosas, investigué y leí cada libro o tema que pensaba que me ayudaría a cambiar y encontrar una respuesta a mi vida, pero todo ello me llevaba de nuevo al inicio y por cada día que pasaba, una nueva pregunta surgía. Viendo todo desde el punto de vista del resto de personas, no es posible y tenían razón, porque estaría desafiando a años de estudio de miles de genios y ¿Quién soy yo para hacer eso? Así que con el paso del supuesto “tiempo” decidí fluir como hace todo el mundo. Viví los días como si no fueran el mismos desde hace años, siempre buscando algo mínimamente diferente, aunque siempre sin hablar de ello o contárselo a alguien.
Hace un par de semanas descubrí el término déjà vu en una de mis lecturas, me sentí realmente impactada de que una simple palabra pudiera describir tan similarmente mi situación, así que, después de aquello recopilé información sobre el tema: “Normalmente, cuando tenemos un recuerdo de algo, el cerebro activa un circuito del lóbulo temporal, pero cuando tenemos un déjà vu, se debe a que este circuito se activa en un momento que no debería y, por lo tanto, tenemos esa sensación, por eso, se puede decir que un déjà vu es producido por un fallo en el circuito cerebral”. Tras leer esto, mi plan de fluir como la gente se desmoronó completamente, otra vez volvieron las preguntas y, sobre todo, apareció una que me descolocó: ¿Y si de verdad algo en mi estaba mal?
A partir de esto, todo lo que alguna vez consideré imposible, se volvió posible. Ya no sabía ni que pensar, si era todo un fallo del espacio-tiempo o simplemente el fallo era yo. La gente de mi alrededor comenzó a preocuparse por mí, pero yo ya no sabía nada, no sabía si esa gente era real o no, ni si mi vida incluso era real. Me alejé de todos porque me consideraba una posible amenaza, no veía salida, mi mente estaba nublada y el problema es que siempre lo estuvo, pero nunca me di cuenta. Hasta que una pregunta se me cruzó por la cabeza: ¿Y si es la muerte la única escapatoria?
Donde todo era oscuridad, esa opción se volvió mi luz, mi único remedio. Querido diario, te estoy escribiendo esto porque tras varios días de pensar sin cesar, he tomado una decisión. No preocuparé más a nadie, no buscaré más salidas ni remedios sin respuesta, no me atormentará una nube negra de preguntas y, sobre todo, ya no sufriré yo más. Está todo preparado, no quiero irme sin despedirme, pero tampoco pretendo que me entiendan, porque comprendo que eso no es posible. Aunque pensándolo bien, no sé si de verdad servirá de algo, porque tampoco sé si alguno de ellos es real, pero lo hago igualmente por lo que un día fueron.
Querido diario,
seas quien seas, si estás leyendo esto es que todo sigue igual.
Han pasado años, no sirvió de nada, volví al principio, nada ha cambiado y nunca lo hará.
Hay un término que todos conocemos, el déjà vu, esa sensación de que ya hemos vivido algo, cuando en realidad es completamente nuevo. ¿Pero qué pasaría si ahora te dijese que esa palabra para mí es más que un término? ¿que para mí ya no es una simple sensación que ocurre en un momento determinado?
Querido diario,
Siempre he pensado que algo dentro de mi estaba mal, porque todo el mundo parecía vivir su vida sin ninguna complicación, por eso llegue a la conclusión de que a lo mejor el problema era yo.
Desde hace años vivo con una sensación de que mi vida se repite una y otra vez como una película que nadie ve. Al principio se daba en momentos determinados, lo cual veía como una cosa normal y lo pasaba por alto. Sin embargo, los últimos meses las sensaciones han incrementado llegando a repetirse varias veces al día, dejándome una confusión, de si de verdad he hecho esto antes y miles de preguntas sin resolver. Con el paso de los días, me doy dando cuanta que el verdadero terror no está en el aburrimiento porque los días se repitan constantemente, sino en el hecho de que nadie parezca percatarse de ello.
Todo esto hace que todo tipo de preguntas se reproduzcan en mi mente: ¿cuándo empezó todo? ¿cuándo acabará? ¿Toda mi vida existe de verdad o es una simple simulación? ¿soy real? ¿De verdad está roto el tiempo? Y si es así ¿Por qué nadie más lo nota? Aunque sé que probablemente nunca tenga una respuesta para cada una de ellas.
Traté de evadirme de mis pensamientos, de hacer nuevas cosas, investigué y leí cada libro o tema que pensaba que me ayudaría a cambiar y encontrar una respuesta a mi vida, pero todo ello me llevaba de nuevo al inicio y por cada día que pasaba, una nueva pregunta surgía. Viendo todo desde el punto de vista del resto de personas, no es posible y tenían razón, porque estaría desafiando a años de estudio de miles de genios y ¿Quién soy yo para hacer eso? Así que con el paso del supuesto “tiempo” decidí fluir como hace todo el mundo. Viví los días como si no fueran el mismos desde hace años, siempre buscando algo mínimamente diferente, aunque siempre sin hablar de ello o contárselo a alguien.
Hace un par de semanas descubrí el término déjà vu en una de mis lecturas, me sentí realmente impactada de que una simple palabra pudiera describir tan similarmente mi situación, así que, después de aquello recopilé información sobre el tema: “Normalmente, cuando tenemos un recuerdo de algo, el cerebro activa un circuito del lóbulo temporal, pero cuando tenemos un déjà vu, se debe a que este circuito se activa en un momento que no debería y, por lo tanto, tenemos esa sensación, por eso, se puede decir que un déjà vu es producido por un fallo en el circuito cerebral”. Tras leer esto, mi plan de fluir como la gente se desmoronó completamente, otra vez volvieron las preguntas y, sobre todo, apareció una que me descolocó: ¿Y si de verdad algo en mi estaba mal?
A partir de esto, todo lo que alguna vez consideré imposible, se volvió posible. Ya no sabía ni que pensar, si era todo un fallo del espacio-tiempo o simplemente el fallo era yo. La gente de mi alrededor comenzó a preocuparse por mí, pero yo ya no sabía nada, no sabía si esa gente era real o no, ni si mi vida incluso era real. Me alejé de todos porque me consideraba una posible amenaza, no veía salida, mi mente estaba nublada y el problema es que siempre lo estuvo, pero nunca me di cuenta. Hasta que una pregunta se me cruzó por la cabeza: ¿Y si es la muerte la única escapatoria?
Donde todo era oscuridad, esa opción se volvió mi luz, mi único remedio. Querido diario, te estoy escribiendo esto porque tras varios días de pensar sin cesar, he tomado una decisión. No preocuparé más a nadie, no buscaré más salidas ni remedios sin respuesta, no me atormentará una nube negra de preguntas y, sobre todo, ya no sufriré yo más. Está todo preparado, no quiero irme sin despedirme, pero tampoco pretendo que me entiendan, porque comprendo que eso no es posible. Aunque pensándolo bien, no sé si de verdad servirá de algo, porque tampoco sé si alguno de ellos es real, pero lo hago igualmente por lo que un día fueron.
Querido diario,
seas quien seas, si estás leyendo esto es que todo sigue igual.
Han pasado años, no sirvió de nada, volví al principio, nada ha cambiado y nunca lo hará.